Nota de prensa

Estamos viviendo momentos históricos, y ante situaciones que se nos ofrecen desconocidas las personas reaccionamos de maneras bien distintas.

Lo que sí es cierto que en estos momentos quedan al descubierto nuestros modelos de consumo, con más intensidad si cabe, y el modelo de consumo actual nos deja  muchas compras por internet, en grandes superficies y en grandes cantidades (desmesuradas en muchos casos). Este no es más que un reflejo de las sociedad de consumo en la que vivimos, pero esta crisis nos demuestra también la vulnerabilidad de un sistema basado en la externalización, en la deslocalización de la producción alimentaria e industrial. Puede ocurrir que en situaciones de escasez nos falta tejido productivo local para no depender de las exportaciones. Situando las fuentes de producción lo más cerca posible de las personas consumidoras ganamos en autosuficiencia, reducimos dependencias, reducimos desplazamientos y transportes.

Pero tenemos algunas alternativas, el pequeño comercio ha cumplido y cumple un papel fundamental. Estos días, los y las que nos acercabamos a comprar a la tienda de barrio, hemos podido escapar de la ansiedad generada a nivel general.  Y es que hay que tener en cuenta que es un estado temporal que se revertirá, no sabemos aún cómo, pero que quizás algunos comercios y servicios, sin nuestro apoyo, no podrán superarlo.

Otro aspecto a tener en cuenta, es cómo utilizamos nuestro tiempo  y como lo utilizamos ahora, términos como teletrabajo se escuchan maś que nunca, pero ¿y los cuidados?, ¿son compatibles, ahora y antes?. Si algo nos deja este momento de crisis es tiempo también para reflexionar, en cómo consumimos nuestro tiempo, y en en qué valor le damos al tiempo de otras personas que consumimos (servicios, sanidad, educación, alimentación, etc).

Quizás es el momento de plantearnos qué otra forma de vivir es posible, en una sociedad distinta: donde la vida es el centro y la economía esté a su servicio, basada en la justicia, en la equidad entre mujeres y hombres y entre los pueblos, en la solidaridad, en el equilibrio con la naturaleza, en el compromiso, en la cooperación y donde los cuidados estén repartidos. 

Porque el consumo consciente y transformador es un consumo que construye, que es a la vez una estrategia y una herramienta fundamental para llegar a poder vivir como queremos.

En saretuz, tienes a mano una herramienta muy útil para localizar aquellos comercios en los que puedes realizar la compra de manera más responsable.