El 7 de marzo de 1892 se aprobó una moción del concejal Benito Marticorena en la que pedía que el Cuerpo de dividiera en tres brigadas: una de corte, otra de bombas y una tercera de salvamento, y que cada brigada se dividiera en tres escuadras. En esta misma moción se creaban dos puestos para cornetas: uno de órdenes y otro de repetición de las órdenes. Recibirían 50 pesetas de gratificación al año y mil pesetas por realizar un ejercicio mensual. Todo ello dejaba al descubierto un gran malestar entre los individuos del Parque. Hubo reclamaciones al Ayuntamiento, enfados y plantes. La ciudad quedó prácticamente sin servicio contra incendios pues “el pensamiento de los bomberos era unánime”. En la Comisión de Gobierno celebrada el 4 de mayo, el concejal, señor Güemes, tranquilizó a los vecinos comunicando que se iba a reestructurar el Cuerpo con nuevo personal dispuesto a aceptar las condiciones municipales, pero por las páginas de los periódicos podemos conocer que “hasta la fecha solo se han presentado cuatro solicitudes para cubrir más de cuarenta vacantes”.

Esta es la situación en la que se encontraba el Cuerpo de Bomberos de nuestra ciudad y el título viene recogido en la efeméride que recordaba tal situación en el libro escrito por Jesús Mª Arozamena y José Berruezo en 1964, bajo el título “San Sebastián, excursión escolar por el ayer y el anteayer de nuestro pueblo”.

Ha sido larga y variada la historia de los bomberos de nuestra ciudad, si bien se resume la historia principal en la propia página web del Ayuntamiento , nuestros bomberos han dado a lo largo los años lo mejor de sí, nos han ofrecido un servicio de ayuda y soporte a muchísimos (o a la totalidad) Donostiarras. Desde la cabalgata de reyes, a los incendios más impactantes de nuestra ciudad, pasando por inundaciones y diferentes actuaciones de todo tipo.

 Y no ha llovido casi nada desde que en 1817, nuestro Ayuntamiento decidiera adquirir una bomba contra incendios, o desde que el 8 de mayo de 1842 decidieran crear la “Sociedad de Socorros Mutuos de Incendios de Casas de San Sebastián”.

En aquellos años eran las personas de los gremios de la construcción, principalmente los carpinteros, quienes tenían como misión apagar los incendios que se iban originando, si bien desde la creación de la Mutua, todos los vecinos tenían la obligación de ayudar en las laboras de extinción, bajo pena de multa. Este funcionamiento, como es imaginable no era demasiado eficaz y 1867 se decidió crear el Cuerpo de Bomberos de San Sebastián.

Fuentes consultadas:

Historia del cuerpo de zapadores bomberos de San Sebastián http://w390w.gipuzkoa.net/WAS/CORP/DBKVisorBibliotecaWEB/visor.do?ver&amicus=672496

San Sebastián excursión escolar por el ayer y el anteayer de nuestro pueblo

Página web del Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián