Nota de prensa

Ayer, la sociedad Etxegintza aprobó con los votos a favor de PNV y PSE y en contra de EH Bildu y Elkarrekin Donostia, implantar el sistema prepago en la prestación del servicio público de agua caliente y calefacción en las 162 viviendas de protección oficial en régimen de alquiler que próximamente van a ser entregadas en Txomin-Enea.


En palabras del concejal Ricardo Burutaran: “Es una decisión inaceptable que se ponga esta carga sobre las espaldas de las personas más vulnerables y lo es aún más que lo quieran implantar de tapadillo en medio de una pandemia que ha generado una crisis económica y social sin precedentes. Presionar de esta manera a las personas con más vulnerabilidad social es
una de las políticas públicas más neoliberales que se han planteado en esta ciudad. Es una medida clasista como pocas.”

Para EH Bildu existe un conflicto directo evidente entre el derecho universal al acceso a la energía y la implantación de un sistema de prepago de calefacción y agua caliente. Un conflicto aún más grave si tenemos en cuenta que se va a aplicar a familias en situación de vulnerabilidad
socio-económica evidente. Y aún más grave es que se ponga en marcha, precisamente, en medio de una pandemia que ha provocado graves consecuencias económicas para centenares de familias en Donostia, que se han quedado sin trabajo, están en ERTE o han sufrido una gran
merma en sus ingresos.


Aunque hay algunas experiencias de prepago en nuestro entorno, hasta ahora el ayuntamiento de Donostia no había propuesto su implantación, a través de la sociedad Etxegintza, en ninguna vivienda de protección de promoción municipal. Técnicamente, se trata de instalar en las viviendas un dispositivo que controla el consumo y que avisa a la familia que habita la vivienda del tiempo que le queda antes de que se agote el saldo. Aunque lo considerado normal es nuestra sociedad es pagar por el suministro después de consumirlo, en la actualidad hay varios servicios que funcionan “prepago” en nuestro entorno, por ejemplo, el servicio de TV de las habitaciones de hospital. Pero hasta ahora desde el Ayuntamiento de Donostia no se había querido implantar en un servicio tan básico y primordial como es el derecho al acceso al agua caliente.

¿Qué significa el prepago energético en este caso? Que las personas que han tenido que recurrir a una vivienda de alquiler social en Txomin Enea deberán pagar por adelantado el servicio de calefacción y agua caliente del District Heating, servicio gestionado por la multinacional Ferrovial.


Con el sistema prepago la única que sale ganando en la empresa multinacional que presta el servicio. En este caso, la concesionaria del District Heating es Ferrovial, y podrá contar por adelantado con el dinero de un servicio que aún no ha prestado. No se nos ocurre un negocio
más redondo y con menos riesgo para la parte “privada” de esta “colaboración pública-privada” que se supone que es el District Heating de Txomin Enea. Como casi siempre ocurre en estos casos, la parte pública corre con los costes y la parte privada se lleva los beneficios (disponer de
los beneficios a riesgo cero).


En definitiva, EH Bildu se opone firmemente a que el sistema prepago se implante en las viviendas de protección oficial. El Gobierno municipal de Donostia no puede seguir haciendo el juego a las corporaciones energéticas y no puede hacerlo, además, con las personas más vulnerables de nuestra sociedad, las que menos posibilidad de elección tienen.


En este sentido, recordamos que EH Bildu lleva tiempo proponiendo para Donostia la implantación de una distribuidora municipal de energía. Y es que esta es la mejor manera de ahorrar dinero público porque se compra la energía directamente sin intermediarios, con la ventaja de que el ayuntamiento puede decidir comprar energía 100% renovable y, a demás, se podrían establecer tarifas sociales municipales para combatir la pobreza energética.

Por todo ello, exigimos al Gobierno municipal y al alcalde Eneko Goia que rectifique y que no implante el sistema prepago en las nuevas viviendas de alquiler social de Txomin Enea. Y es que hay que recordar que las familias en situación de vulnerabilidad social que van a entrar a vivir
allí vienen de padecer continuos retrasos y un largo proceso de selección.

Es decir, además de no haber podido disponer de las viviendas hasta ahora, con el costo que eso haya podido suponer para cada familia en una ciudad con los precios del alquiler más caros del Estado, ahora, además, para poder entrar van a tener que abonar una cantidad de dinero extra por anticipado
para poder disponer del agua caliente.