Nota de prensa

Olaia Duarte presentará en el pleno de mañana tres iniciativas sobre prioridades sociales.

Mañana se va a celebrar el primer pleno de este nuevo curso político lleno de incertidumbre. Ahora más que nunca, los grupos políticos necesitamos escuchar las necesidades de la ciudadanía, tomar medidas que ofrezcan seguridad y mucha transparencia en la gestión. Y las medidas deben ser tanto a largo plazo, para redireccionar la economía donostiarra hacia modelos menos vulnerables, como a corto plazo, para que nadie se quede atrás. Porque ya hay muchas personas que, desgraciadamente, han tenido que acudir a las ayudas sociales para poder sobrevivir (un 33% más según recientes datos del Gobierno municipal).

En este sentido, multitud de colectivos se movilizan estos días en la ciudad pidiendo que se tomen en cuenta sus demandas. Las necesidades son evidentes, y la situación en la que se encuentran muchos y muchas donostiarras a causa de las consecuencias económicas de la pandemia es, en muchos casos, dramática. Desde las administraciones públicas hay que redoblar esfuerzos para intentar darles solución, decidiendo bien en qué partidas se ponen más euros y en cuáles menos, porque todos somos conscientes de que los recursos son limitados.

¿Pero qué hace el Gobierno municipal de Eneko Goia? ¿Cómo está gestionando los presupuestos en vigor? ¿Cómo está elaborando los de 2021? La información que nos llega a los grupos políticos es a cuentagotas, directrices vagas y generales. Lo que demuestra que están gestionando con
muchas dosis de improvisación y arbitrariedad.

Lo que sí sabemos es que el Gobierno municipal ha reducido, cuestionado o directamente ha decidido no ejecutar decenas de proyectos que estaban contemplados en el presupuesto de 2020, como las ayudas a la rehabilitación de viviendas y a la mejora de la accesibilidad, las
subvenciones de algunas líneas de la convocatoria de ayudas 2020, la renovación del césped del campo de fútbol de Matigoxotegi, las subvenciones de fiestas de varios barrios y las partidas pendientes del presupuesto 2019 del Distrito Este y el todo el presupuesto de 2020. Otros
proyectos, sin embargo, no se han parado (faro de la isla…).

En definitiva, ni la ciudadanía ni los grupos políticos sabemos cómo están las cuentas municipales y por qué se paran unos proyectos y otros no.
Desde EH Bildu, de cara al presupuesto de 2021, pensamos que es momento de definir prioridades, sin improvisaciones ni arbitrariedades. Y para ello hay que decidir bien las prioridades presupuestarias a nivel municipal. Ya avanzamos que nuestras prioridades son: una educación segura, no a los recortes en el ámbito social, la mejora del sistema de cuidados de los colectivos vulnerables y de los y las trabajadores precarios y el trabajo en común con los agentes de impulso
económico.

Este ha sido nuestro planteamiento en el debate de las tasas e impuestos municipales que se aprobarán en el pleno de mañana, y ese es también nuestra postura de cara a la negociación presupuestaria de cara a 2021.

Pero, como decimos, a la vez que miramos al medio-largo plazo,
también hay que atender a las necesidades urgentes que ahora mismo
tienen sectores cada vez más importantes de la nuestra ciudad. Con ese objetivo, EH Bildu va a llevar al pleno de mañana tres propuestas que, de ser aprobadas, ayudarían a aliviar unas de las situaciones más dramáticas que padecemos:


• Residencias de personas mayores: Mientras la situación en la residencias se vuelve a recrudecer, aún no se ha puesto en marcha un protocolo específico para autorizar visitas, cómo actuar con los residentes, etc. Por ello, pedimos al Gobierno municipal que colabore con la Diputación para elaborar un protocolo para los centros residenciales socio-sanitarios
de Donostia, en el que se especifiquen cómo y cuándo se realizarán las pruebas PCR, los pasos a dar en caso de que algún trabajador/a o residente dé positivo, los criterios epidemiológicos de reducción de las salidas, la gestión de las llamadas “salidas terapéuticas”, etc.
• Trabajadoras del hogar: hay que tener en cuenta que se trata de un sector económico muy importante, que necesita ser dignificado. En Donostia son unas 2500 las personas que trabajan en este sector, todas mujeres, y en la inmensa mayoría de los casos, de marzo a agosto no han cobrado ningún tipo de ayuda del Estado. Proponemos crear una ayuda complementaria a las trabajadoras del hogar para paliar las consecuencias económicas
derivadas de la alarma sanitaria al colectivo de miembros del Sistema Especial de Empleadas de Hogar del Régimen General de la Seguridad Social. Es lo que ha hecho, entre otros municipios, Errenteria, que ha aprobado una ayuda de 200 euros/mes para este colectivo y así poder complementar las ayudas que lleguen del Estado.
• Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD): Es totalmente necesario tomar medidas urgentes para proteger a las personas mayores y a las mujeres que trabajan con ellas. Por ello, proponemos que Donostia pida Departamento de Salud que publique una orden que recoja medidas preventivas para el Servicio de Ayuda a Domicilio, tal y como ha hecho para otros servicios similares. Y, en tanto el Departamento de Sanidad no publique esta
orden, que sea el propio ayuntamiento de Donostia quien defina un protocolo provisional para la realización de pruebas PCR al personal que regrese de permisos y vacaciones, al personal de nuevo ingreso y a los nuevos usuarios que lleguen al servicio. No es de recibo que las 400 mujeres donostiarras que trabajan en este sector, que llegan a pasar por 5 hogares al día, sigan sin las medidas de seguridad necesarias.

En resumen, el Gobierno de PNV y PSE tienen la oportunidad mañana de comprometerse con estos tres colectivos especialmente vulnerables y de mandar una imagen de seguridad y cohesión social a toda la ciudadanía donostiarra, demostrando que hemos aprendido algo de la pandemia y
que hay un compromiso firme en dignificar el sistema de cuidados de personas dependientes.