Nota de prensa

Hoy hemos sabido que la concejala de urbanismo Nekane Arzallus, mediante
Resolución de 11 de septiembre de 2020, ha firmado la orden para iniciar la
ejecución subsidiaria para la retirada de las piedras ilegalmente acopiadas en
Belartza Alto, que la mercantil Valeriano Urrutikoetxea S.L.U. debía haber realizado.
Que el Ayuntamiento vaya a cumplir con la sentencia, aunque no se entienda la
demora, es una gran noticia. Sin embargo, ese optimismo inicial viene rodeado de
grandes sombras, ya que a su vez, en una línea de total incoherencia, se remite
desde el mismo Ayuntamiento una SÚPLICA JUZGADO DE LO CONTENCIOSOADMINISTRATIVO Nº2 DE SAN SEBASTIÁN que dicte Resolución desestimando el
incidente de ejecución y declarando ejecutada la STSJPV de 10 de junio de 2019. Es
decir, se ha solicitado al juzgado archivar el expediente y que se dé por tanto, por
cumplida la sentencia a la que el Ayuntamiento fue condenado tras la demanda
interpuesta por Haritzalde Naturzaleen Elkartea. La sentencia 219/2019 del TSJPV
condenó al Ayuntamiento de Donostia por haber amparado con una licencia ilegal un
vertido clandestino de 120.000 m3 de rocas en Belartza Alto, provenientes de la
excavación de la parcela de Mercadona, estableciendo la obligación de su retirada y la
restauración de ese entorno a su estado natural. A día de hoy de allí no se ha movido
una piedra y, por tanto, la sentencia está todavía muy lejos de cumplirse.
Además, por otra parte, hace escasos días ha salido a la luz el inicio de tramitación de
un nuevo gran desarrollo urbanístico en Belartza Alto, para la creación de un parque
comercial e industrial. Este planeamiento que ha empezado a tramitarse en el
ayuntamiento, incorpora íntegramente el vertido declarado ilegal por el TSJPV para
la creación de sus plataformas tras el desmonte del paraje natural.
Los promotores del desarrollo urbanístico anunciaron públicamente en la reunión
informativa a la ciudadanía para crear un macroparque comercial, que no tenían
intención de retirar las cuatro hectáreas de materiales ilegalmente vertidos. Durante
más de un año desde que la sentencia que obligaba a retirar el vertido ilegal ha sido
firme, el ayuntamiento de Donostia ha aplazado su obligación de retirada de dicho
vertido y restauración de la zona natural, escudándose bajo la emisión de multas
coercitivas a la empresa, que nada tienen que ver con el cumplimiento del mandato
judicial.
Esta innecesaria consideración, otorgando plazos y ampliaciones de plazo improcedentes
para cumplir la sentencia, a unos promotores cuyas actuaciones urbanísticas en el
ámbito de Belartza han sido objeto de innumerables ilegalidades, converge con la
oportuna propuesta de los mismos de esquivar la ley e incorporar el vertido a sus fines
para la nueva urbanización comercial e industrial. Pero es que, a su vez, coincide con la
inusitada propuesta de solicitud archivo del expediente judicial al juzgado, por parte del
Ayuntamiento, sin haber retirado una sola roca del lugar.
En HARITZALDE no creemos en las casualidades.
Existe una maniobra ampliamente usada en las tramas irregulares urbanísticas
denominada “hechos consumados”. Una vez se ejecuta una actuación difícilmente
reversible en términos urbanísticos saltándose normas o leyes, se lidia con los tempos
judiciales de las demandas que pudieran interponerse y se estructura una ingeniería
administrativa escudándose en lo inadecuado y perjuicio económico de revertir la
ilegalidad y lo apropiado de una solución de integrarla mediante un nuevo planeamiento.
Existen ejemplos de ilegalidades en términos de urbanismo de hechos consumados
diseminados por toda España.
El nuevo planeamiento propuesto para Belartza Alto no podría llevarse a cabo sin la
complicidad del Ayuntamiento de Donostia, que atiende y se sienta a negociar con unos
promotores reiteradamente infractores, insumisos a cumplir el mandato judicial del
TSJPV y además pide el archivo de la causa en el juzgado. Todo ello en un marco en el
que todo derecho de los propietarios de desarrollo de planeamiento sobre el ámbito ha
caducado y el Ayuntamiento tiene plena capacidad para blindar el lugar ambientalmente
protegido por varias figuras, recalificarlo como suelo no urbanizable y expropiar las
tierras en caso de que no se costeara el obligado gasto de ejecución subsidiaria del
vertido, como ya ha anunciado la propiedad.
¿Qué intereses a la sombra existen en Belartza Alto?
Desde HARITZALDE, se solicita a la concejala de urbanismo, Nekane Arzallus, que se
manifieste públicamente en el compromiso de:
-Hacer cumplir íntegramente con la retirada del vertido y restauración de la zona
hasta la última piedra.
-Anular la súplica del archivo del expediente judicial hasta que la misma haya sido
efectivamente ejecutada.

  • No negociar más en Belartza Alto en único favor de unos promotores que han
    cometido tantas infracciones e ilegalidades.
    El Ayuntamiento ha de recalificar Belartza Alto de industrial a rural y el espacio debe
    integrarse en el Parque Rural de Unanue.