Prentsa oharra

El ataque de un perro a uno de los cisnes de Gladys Enea no ha pillado por sorpresa a Eguzki, pues no es la primera vez que sucede algo parecido. Por ejemplo, este mismo año una hembra de azulón fue atacada por un perro y murió horas después. El macho se pasó una semana al lado del cuerpo, hasta que este fue retirado. También recordamos un caso que tuvo bastante eco, hace ya unos años, en el que algún energúmeno mató a palos a uno de los patos del estanque.

Los pavos reales tampoco se libran: son perseguidos y acosados.

Y, francamente, ante estas evidencias, creemos que no es suficiente con recordar que los perros deben ir atados.

Sucede, además, que el Ayuntamiento tiene por costumbre vaciar el estanque para su limpieza en plena época de reproducción de las anátidas y que, como no toma medidas, los ejemplares de rana y sapo partero (especies protegidas) de las charcas son arrastrados por los sumideros. Sucede también que a veces se talan árboles en buen estado, se permite la suelta de especies exóticas en el parque y la porquería que queda tras los botellones es cada vez más visible.

En definitiva, que creemos que hay cuestiones tanto en la gestión como en la vigilancia que son susceptibles de mejora.

Por tanto, pedimos al Ayuntamiento de Donostia que actúe en consecuencia, para que el parque sea un lugar en el que de verdad se proteja y conserve a las especies animales y plantas que lo habitan, se mejore la comunicación con los usuarios (empezando por la propia cartelería, indicando claramente qué se puede y qué no se puede hacer), se mejore la vigilancia, se pongan en marcha protocolos de actuación que permitan una correcta gestión sin que afecte a la reproducción de la aves y que respete a los anfibios… En definitiva, que solucione los problemas que hemos citado.