Nota de prensa

EH Bildu denuncia el sesgo neoliberal de los recortes anunciados hasta ahora por Eneko Goia El debate sobre las partidas presupuestarias de las que van a poder disponer los diferentes niveles administrativos, desde Europa hasta los ayuntamientos, está abierto de par en par. Pero mientras se aclaran cuestiones como la regla de gasto, la disponibilidad del remanente o los proyectos que financiará el Fondo Europeo en nuestra ciudad, lo cierto es que el Gobierno de Eneko Goia, durante la pandemia, está tomando una serie de decisiones de forma unilateral, sin contar con nadie, que han supuesto toda una declaración de intenciones de por dónde quieren dirigir la ciudad durante los próximos meses y años.

En plena crisis, Goia ha aprovechado las circunstancias para aplicar recortes drásticos en una serie de proyectos y en las ayudas a determinados agentes sociales y, por el contrario, ha decidido seguir con lo planificado en otra serie de proyectos.

Entre los recortes, destacan proyectos sociales, de promoción económica de los barrios y de apoyo a colectivos que necesitan ayudas públicas para seguir desempeñando su labor sin ánimo de lucro. Y entre los proyectos que han sido declarados prioritarios por el Gobierno municipal, destacan, por los millones de euros que suponen, las partidas destinadas a la gran obra pública. Y es que Eneko Goia, además de mantener la inyección de dinero público a las empresas constructoras que trabajan en proyectos que dependen directamente del ayuntamiento (obra del faro de la isla, al rededor de 5 millones de €; obra de Iztueta, de momento 4,7 M …), también ha declarado su apoyo incondicional a las obras del metro (40 millones en nuevos sobrecostes) y la estación del TAV en Atotxa (80 M).

Es decir, Eneko Goia, en plena pandemia, ha pisado el acelerador en proyectos sin retorno social y ha pisado el freno para las partidas sociales, cuestiones éstas que en época de crisis deberían tener la máxima prioridad. Se dice que la pandemia está sacando lo mejor y lo peor de cada uno, pero lo que está claro es que está sacando el lado más neoliberal del PNV y PSE de Donostia.

Si hacemos recopilación de los recortes, queremos recordar que
• Han paralizado todo el presupuesto del Distrito Este, el de 2019 (que estaba sin ejecutar) y el del 2020. Altza, Intxaurrondo y Bidebieta son las zonas con menos rentas de la ciudad y las que más necesitan de inversiones para que no se sigan disparando las desigualdades en la ciudad.
• Han recortados un 20% de las asignaciones a asociaciones sin ánimo de lucro

• Han paralizado la construcción de una nueva Haur Eskola en Riberas de Loiola (600.000 €)
• Las partidas acordadas en los procesos participativos
• Subvenciones a clubes deportivos (-20%)
• No van a llevar a cabo las partidas acordadas con EH Bildu para 2020: Matigoxotegi
(380.000 €) y Pikabea-Oleta (70.000 €).
• Etc.


De cara a las comisiones municipales de octubre, vamos a interpelar al Gobierno municipal sobre la cuantía de los recortes, área por área, además de pedir explicaciones sobre los criterios que han utilizado esta toma de decisiones. Queremos saber por qué Eneko Goia es tan comprensivo con las grandes obras que acumulan sobrecoste tras sobrecoste y apenas generan empleo en la ciudad y, por el contrario, por qué recortan a los que más lo necesitan.