Nota de prensa

En la última reunión de la Comisión no permanente de Derechos Humanos, el pasado 1 de octubre, se informó a los grupos municipales de la próxima colocación de una placa en homenaje a Begoña Urroz, de 22 meses, que falleció a consecuencia de una bomba colocada por el DRIL el 27 de junio de 1960 en la estación del tren de Amara. También se informó de que próximamente se colocarán otras dos placas, aunque no en memoria de
quién.

El de hoy es el tercer acto de este tipo que se organiza en Donostia. El primero se celebró hace 19 meses en memoria de José María Araluce y sus escoltas (víctimas de ETA) y el segundo en memoria de Gregorio Ordoñez (concejal y víctima de ETA), hace 10 meses.

Como se recordará, EH Bildu desde el principio ha sido muy crítica con todo el proceso que ha culminado en estos actos públicos.

En cuanto al modo en que se han tomado las decisiones, a día de hoy tenemos que decir que el Gobierno municipal ha excluido a EH Bildu de todo el proceso, eludiendo cualquier información, limitándose a notificar el día y la persona a la que se iba a recordar, a cuenta gotas, todo de forma verbal y sin un marco general al que poder atenerse.

Desde el principio hemos subrayado que era imprescindible cuidar absolutamente a todas las víctimas, y asegurarse de que no se iba a provocar más dolor del que ya tienen.

Sin embargo, se sigue sin conocer la prelación de actos y sus motivos; por qué a unas víctimas se les trata con más honores que a otras; por qué algunas víctimas son excluidas; por qué se pone en alerta sin ninguna necesidad a muchas familias anunciando actos pero no nombres; etc.

En resumen, más de un año y medio después de que se comenzara con la dinámica, no se ha hecho nada de lo que habíamos pedido: se ha excluido a EH Bildu – principal partido de la oposición – y a sus propuestas, y lo que es más grave: no se ha realizado el trabajo discreto necesario para no seguir ahondando en las diferencias de trato entre las víctimas. Esta dinámica no responde a la necesaria construcción de la convivencia democrática y de una memoria inclusiva en la que tengan cabida todos los relatos.

Desde el respeto más absoluto al derecho de todas las víctimas de todo tipo de violencia a la verdad, la justicia y la reparación, también en el ámbito institucional, en EH Bildu sinceramente creemos que la dinámica debe ser revisada en su integridad.

De cara a la iniciativa concreta referente a Begoña Urroz, declarar nuestra más absoluta cercanía a su familia por la tragedia que vivieron. Todo nuestro reconocimiento y voluntad para un caso que, además del drama humano en sí mismo, ha estado sometido a una versión oficial falsa sobre su autoría, para establecer sobre él un relato político concreto. Otro caso utilizado en la denominada “batalla del relato”. Un caso paradigmático, en que no ha existido verdad ni justicia. Así, con la intención de expresar
nuestro respeto a la familia, el grupo municipal estará respetuosamente con la familia en la recepción que se realice en el Ayuntamiento, pero no participará en el paseíllo y el descubrimiento de la placa por las razones expresadas.