Nota de prensa

EH Bildu propone condonación de tasas e impuestos, mediación para reducir alquileres y creación de una bolsa de trabajo para la conciliación.


En esta segunda ola del virus Covid-19, los sectores más afectados vuelven a ser el pequeño comercio y, esta vez, sobre todo, la pequeña hostelería donostiarra. A pesar de que se están anunciando subvenciones desde diferentes instituciones, los cierto es que estos sectores están sufriendo una realidad muy cruda.

De hecho, el alcalde Eneko Goia lleva unos días diciendo que no va a cobrar los impuestos sobre las terrazas y la recogida de residuos de los bares, pero al mismo tiempo, en los mismos días, el Ayuntamiento ha cobrado impuestos atrasados en marzo-mayo a esos mismos bares.

Es un ejemplo, muy cruel, pero que indica que este Gobierno Municipal tiene mucho que mejorar para hacer frente a las consecuencias económicas de la pandemia.

Otro ejemplo es lo que ha ocurrido con el PREK. En la segunda fase del Plan de Reactivación Económica se destinarán ayudas al comercio y hostelería por importe de 1.038.970 euros, un 33% menos que en la primera fase del Plan (1.500.000 euros). No se entiende que, cuando la situación de este sector ha empeorado notablemente, bajen las ayudas. Y es que, además, hay que recordad que las ayudas de la primera fase ya resultaron insuficientes, por lo que las anunciadas ahora aún lo serán más. Y es que el
Gobierno municipal no ha hecho un análisis previo de los resultados de la primera fase antes de presentar la segunda.

Además, en cuanto a las ayudas al pequeño comercio, hay que decir que las ayudas de la primera fase no llegaron a los barrios, y que en esta segunda fase tampoco se hace ningún esfuerzo para corregir esta carencia. Hay que recordar que, en la primera fase, solo el 1% de las ayudas a la reactivación económica concedidas por el Ayuntamiento llegaron a los barrios del este de la ciudad: solo 14 de los 1.429 comercios que recibieron ayudas en toda la ciudad estaban en Altza, Bidebieta e Intxaurrondo. Solo el 1% de las ayudas.

Por otra parte, debemos reiterar que todas estas medidas son adoptadas unilateralmente por el equipo de Eneko Goia, sin reunirse ni colaborar con el sector. Desde las diferentes asociaciones de comerciantes y hosteleros nos llega que viven con gran preocupación que el Gobierno municipal no se reúna con ellos y que, muchas veces, tienen conocimiento de las medidas a través de la prensa. Nos parece un grave error.

Desde el inicio de la pandemia, EH Bildu ha mantenido una postura clara: estamos a favor de conceder subvenciones a corto plazo para ayudar a los sectores más desfavorecidos, pero con un matiz: el objetivo último debes ser reorientar la economía urbana. Y es que a consecuencia del Covid-19, las crisis que ya padecíamos anteriormente en nuestra ciudad se han acelerado y se han hecho más visibles y está quedando claro que es necesario fijar un nuevo rumbo para nuestra economía. En opinión de EH Bildu de Donostia, no vale tomar medidas para que todo siga igual. No vale, por ejemplo, seguir gastando una fortuna en la obra del faro de la isla -más de 5 millones de euros- mientras los y las hosteleras cierran sus bares y restaurantes.

Así, hemos propuesto medidas para responder de forma rápida, eficaz y sobre todo justa a los efectos de la crisis y, al mismo tiempo, dar pasos en el camino de una nueva economía urbana que responda a los retos que tiene Donostia hoy y en el futuro inmediato. Es lo que decíamos en el desconfinamiento y lo que repetimos ahora, en lo que se ha denominado “segunda ola”.

Por lo tanto, las medidas que se establezcan desde las diferentes instituciones deben fomentar la transformación económica, porque, de lo contrario, repetiremos los errores del pasado. Este es el objeto de las medidas de EH Bildu.


Propuestas concretas
1) Tasas e impuestos: Proponemos que no se cobren las tasas e impuestos a los establecimientos mientras estos permanezcan cerrados como consecuencia de las medidas sanitarias adoptadas por las diferentes administraciones. De la misma manera, se cobrarán las tasas e impuestos de forma proporcional cuando se han aplicado restricciones de aforo.

2) Mediar en el pago de alquileres de establecimientos: más allá de declaraciones de buenas intenciones, el Gobierno Municipal debería tomar la función de mediación con el objetivo de poder reducir los precios de los alquileres de locales comerciales, de hostelería y otras actividades de servicios. El alcalde dice que no se puede hacer nada, que aquí funciona “ley del mercado”, pero eso es falso, porque en Bilbao, por ejemplo,
el ayuntamiento está haciendo labores de mediación de la mano de algunos agentes sociales. En este sentido, EH Bildu ha presentado una interpelación para su debate en las comisiones municipales del próximo lunes.
3) Bolsa de trabajo para la conciliación: La crisis causada por el COVID19 ha agravado la situación de las personas y colectivos que ya vivían en situación de vulnerabilidad. Entre ellos, es muy preocupante la situación de las mujeres que trabajan de internas en los hogares de la ciudad, tanto en las tareas de limpieza como en el cuidado de las personas.

En la mayoría de los casos son mujeres migrantes y, en por ello, varios colectivos del tercer sector (Fundación Haurralde, SOS Racismo, Cáritas, Red de Acogida Urbana, Malen Etxea, Agisas Gipuzkoa…) han denunciado a lo largo de estas semanas situaciones muy complicadas. En la ciudad hay unas 2.500 mujeres en esta situación, según las investigaciones realizadas por SOS Racismo.

Además, son muchas las familias que nos indican que tienen dificultades para conciliar las tareas de cuidado de sus adolescentes o mayores (sobre todo en el caso de los comerciantes y hosteleros que son autónomos).

Lo que planteamos es vincular las dos necesidades: las necesidades de conciliación y las necesidades de inserción laboral de estas mujeres. Proponemos que la Sociedad de Fomento cree una bolsa de empleadas de hogar y que se gestione en colaboración de asociaciones del tercer sector (SOS Racismo o la Casa de las mujeres, por ejemplo) y que el Ayuntamiento asuma el coste, poniendo unas condiciones. Se trataría de un servicio
que podría ponerse en marcha de un día para otro y que permitiría realizar peticiones a través de una APP o de la página web de Fomento.
4) Bonos de consumo: Proponemos gestionar a través de bonos la promoción del comercio minorista urbano. Hasta ahora, el ayuntamiento utilizaba las AES (ayudas de emergencia social) para ayudar a satisface una serie de necesidades (como la compra de electrodomésticos). EH Bildu propone utilizar la lógica de la economía circular, utilizando el dinero público para fomentar la economía urbana, a la vez que damos respuesta a las necesidades sociales. A la familia solicitante se le entregaría un bono de copago para alguna tienda de su barrio.

En este sentido, proponemos recuperar la campaña de bonos de comercio que se hizo en la primera fase del PREK, pero esta vez incorporando perspectiva de barrio, haciendo campaña diferenciadas en cada zona.

5) Mediadas para estimular el consumo local y KM0: la segunda fase del PREK también se
queda muy corta en esta materia. Dos propuestas:

  1. Reforzar el servicio público de distribución de pedidos a domicilio (las Txitas), tomando medidas para superar a la mayor brevedad sus limitaciones actuales (imposibilidad de distribución de comida…).
  2. Fomentar el cooperativismo para apoyar la creación de nuevas empresas de servicios a domicilio basadas en este modelo empresarial, proponiendo una alternativa real y sostenible a Glovo y similares.