Nota de prensa

EH Bildu exige a Arriola y Goia que den explicaciones a la ciudadanía, tanto en el
Parlamento Vasco como en el Ayuntamiento de Donostia

La aparición de un nuevo socavón en la calle Zubieta de Donostia, a escasos diez metros del ocurrido el 5 de junio, ha generado gran preocupación y enfado entre vecindad, trabajadores y ciudadanía en general. No en vano, tanto desde el ayuntamiento de Donostia como desde ETS y el Gobierno Vasco llevan todo este tiempo asegurando que la zona estaba asegurada y no había ningún riesgo. Los hechos de hoy demuestran que el problema no está ni mucho menos solucionado. Y lo que es peor: nadie a esta hora ha salido a asumir responsabilidades políticas de lo sucedido.

Las concejalas de EH Bildu Reyes Carrere y Garbiñe Alkiza se han presentado en el lugar desde primera hora de la mañana y se han interesado por las circunstancias técnicas del nuevo socavón
y han podido comprobar en primera persona la honda preocupación de vecinos y vecinas, trabajadores del metro e incluso los conductores de autobuses de dBus, ya que el agujero ha aparecido en la calzada, justo por donde pasaban autobuses minutos antes.

Según las informaciones que hemos podido recabar, el agujero ha aparecido a primera hora de la mañana. Conductores de dBus han alertado a la Guardia municipal de que algo pasaba en la mitad de la calzada y, cuando los agentes han llegado, el agujero ya era evidente. Según ha ido
pasando el tiempo, el agujero se ha ido agrandando, como evidencian las diferentes fotografías realizadas por vecinos/as y trabajadores y que han circulado por las redes sociales desde el principio.

Según fuentes de los equipos que es están interviniendo en el lugar, el socavón tendría una dimensión de 30 metros cúbicos y desde dentro se podría ver la pared del Hotel de Londres. El agujero tendría relación directa con el ocurrido el 5 de junio a escasos diez metros, en el sótano del número 8 de la misma calle Zubieta. Los y las trabajadoras ya preveían que en la zona iban a aparecer más agujeros, ya que el volumen de arena y agua aparecidos en el túnel horas antes del desprendimiento de junio hacían pensar que la cavidad era mucho mayor que lo que podía esperarse del agujero aparecido en el sótano. Los sondeos geotécnicos que han hecho
últimamente, al parecer, no habrían detectado lo que estaba sucediendo bajo la superficie.

Equipos técnicos están rellenando a estas horas el agujero de hormigón, pero nadie puede asegurar en estos momentos que no vayan a aparecer más agujeros ni dónde podrían aparecer.

La situación de total inseguridad e incertidumbre en el centro de la ciudad, en una zona de intenso tráfico.

El alcalde Goia, por su parte, desde la sala de prensa del ayuntamiento, ha echado balones fuera y ha reclamado a los responsables de la obra que aseguren la zona. Sin embargo, no ha asumido ningún tipo de responsabilidad por haber defendido a capa y espada desde el primer momento que la zona era segura. Tampoco se ha escuchado a los responsables de ETS ni del Gobierno Vasco, ni al consejero Arriola asumir ningún tipo de responsabilidad sobre lo ocurrido. Vecinos y vecinas, además, protestaban a última hora de la mañana porque ningún representante político del Gobierno municipal se había acercado aún a interesarse por su situación.

Desde EH Bildu, Reyes Carrere ha exigido in situ la paralización total de las obras de la pasante.

Ha denunciado que lo ocurrido hoy es “consecuencia directa de la irresponsabilidad que han mostrado durante los últimos meses le alcalde Eneko Goia y el consejero Arriola”. Y es que llevan desde el 5 de junio diciendo que “todo estaba controlado, que no había ningún problema, que la zona era segura”. Por ello, Carrere ha exigido que Arriola y Goia asuman “de una vez por todas” su responsabilidad en lo ocurrido y admitan los errores cometidos. Al tiempo que ha exigido, una vez más, “la paralización total e inmediata de las obras”.

Y es que, en mitad de la pandemia, los costes de todo lo que está pasando con la pasante del metro suponen un despilfarro de dinero público inasumible desde cualquier punto de vista. A medida que pasa el tiempo, y van apareciendo más noticias, la situación empeora aún más. En definitiva, las obras de la pasante del metro se han convertido, en sí mismas, en un gran agujero negro que engulle recursos públicos que deberían estar siendo utilizados ahora mismo en sanidad, educación, sistema de cuidados, apoyo a los sectores económicos más perjudicados, etc.

Por todo ello, EH Bildu ha registrado esta mañana una solicitud de comparecencia en el Parlamento Vasco para que le consejero Arriola ofrezca toda la información de la que dispone, ya que está claro que en sus últimas intervenciones públicas ha ocultado deliberadamente muchos
datos a la ciudadanía. De la misma manera, volveremos a obligar a Eneko Goia a dar explicaciones en el Ayuntamiento de Donostia, a pesar de que en el último pleno de la ciudad asegurara que no estaba obligado a dar ningún tipo de información a EH Bildu sobre este tema.