Nota de prensa

En el número 22 de la calle Egia de Donostia, la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria) mantiene un pulso con las vecinas de cuatro viviendas. Esta entidad y una de sus principales gestoras, Haya Reale Estate, se niegan a renovar los contratos de alquiler que afectan a 12 vecinas y amenazan con impulsar procesos de desahucio a medida que se extingan los contratos actuales.

La gestora ni siquiera ha querido dialogar para abrir una negociación y, en estos momentos, una vecina de 82 años de edad se encuentra ya en situación irregular, pagando el alquiler a pesar de haber vencido su
contrato (en tácita reconducción), y sin saber cuándo recibirá la carta con la fecha del desahucio.

Queremos dejar bien claro que la Sareb fue creada por el Estado español y el Consejo Europeo en 2012 para comprar los llamados “activos tóxicos” (bienes sobrevalorados en la contabilidad bancaria) a fin de salvar el sistema financiero. Cuando estalló la burbuja en 2008 y bajaron los precios, se constató que si los bancos contabilizaban esos activos tóxicos por su valor real de mercado iban a declararse en quiebra y, que en su caída, podían arrastrar con ellos a toda la economía española y poner en riesgo también a los bancos europeos. Por eso se creó Sareb, constituida con un capital de 4.800 millones de euros: el 55% de origen
privado y el otro 45% de origen público; una entidad que tiene supuestamente una finalidad pública pero que es gestionada por entidades privadas que cobran importantes comisiones y se lucran por dar este servicio. La entidad recibió además un préstamo de más de 50.000 millones de euros por parte de la Unión Europea, un dinero que el Estado español debe devolver aunque la venta de todos esos activos tóxicos adquiridos por Sareb no logre recaudar esa cantidad.

Por otro lado, denunciamos que Haya Real Estate, perteneciente al fondo buitre Cerberus Capital Management L.P., ha recibido comisiones millonarias para encargarse de los bienes inmobiliarios de Sareb, es decir, para organizar la venta de infinidad de viviendas a precios de saldo principalmente a inversores y fondos buitres. Entre esos bienes están las cuatro viviendas afectadas en Egia 22, y Sareb es propietaria además de otros dos pisos y de un local comercial de 300 m2 en el mismo edificio, todos ellos actualmente vacíos esperando el momento propicio para su venta.

Ante esta situación, desde Donostialdeko Maizterren Sindikatua y la asociación de vecinxs Egia Bizirik hacemos un llamamiento a todas las vecinas de Donostia, y a las de Egia en particular, para que se sumen a
las movilizaciones de apoyo y en defensa de las inquilinas de Egia 22, y para mostrar nuestra repulsa ante las actuaciones de estas entidades financieras y rechazar su presencia en nuestros barrios. Reclamamos a Sareb que renueve los contratos de alquiler de las personas afectadas en las mismas condiciones que han tenido hasta ahora, y exigimos al Ayuntamiento de Donostia que se ponga en contacto con Sareb para que
los dos pisos y el local comercial que están vacíos pasen a propiedad municipal y se destinen a viviendas de alquiler social y equipamiento público. Reivindicamos que las viviendas que han sido “rescatadas” con fondos públicos se pongan al servicio de las necesidades populares como un primer paso hacia la desmercantilización de la vivienda y de nuestras ciudades.

Convocamos, por tanto, a las vecinas de Egia y de Donostia a la asamblea informativa y rueda de prensa que se realizará el sábado 12 de diciembre, a las 12 del mediodía, en Plaza Haundi de Egia.