Entrevista

Aritz Reguero es una de las personas que ha estado el 6 de diciembre en Venezuela, ejerciendo de observador de las elecciones parlamentarias, donde el GPPSB, la coalición liderada por el PSUV del presidente Nicolás Maduro, ha resultado el claro vencedor, si bien la participación ha sido baja, ya que solo el 31% del censo electoral ha participado.

¿Cómo un ciudadano que realiza su vida en Donostia se convierte en observador internacional?

-Como ejercicio de responsabilidad ante los atropellos de UE, esclava de los EEUU, hacia Venezuela. Siendo conocedor de la realidad venezolana al haberla visitado varias veces los últimos años sentía la necesidad de ir y dar a conocer lo que allí realmente sucedía en un momento tan importante para el país como son las elecciones parlamentarias.

¿Cómo se vive una campaña electoral en Venezuela? ¿Existe tensión en las calles?

– Las elecciones se pactaron con la oposición y el gobierno aceptó todas sus propuestas como la ampliación del número de diputados para que los grupos minoritarios pudieran tener representación. En total se presentaron 107 partidos de los que sólo 9 eran considerados parte del chavismo. Al final, EEUU ordenó no presentarse a los principales partidos de la oposición. Más allá de eso, ha reinado el respeto en los mensajes entre los partidos durante la campaña. Prueba de ello son los numerosos debates electorales que se pueden ver en YouTube.

¿Y la jornada electoral?

-Tuve ocasión de visitar colegios en las parroquias de Petare y 23 de Enero. Había colas en el exterior de los colegios y la gente accedía ordenadamente, cumpliendo con las normas sanitarias, a ejercer el derecho al voto. Las nuevas máquinas de votación, renovadas tras el incendio de marzo del almacén como consecuencia del sabotaje de la oposición, ayudaron a que el proceso fuera más fluido.

¿Qué valoración haces de los resultados y del porcentaje de participación?

–  Es una buena cifra viendo el histórico de participación en las parlamentarias, que no tienen el tirón de las presidenciales. Hay que tener en cuenta también factores como el boicot de la oposición, la situación de alarma sanitaria, la escasez de gasolina en zonas rurales, la necesidad de registrarse previamente o la no obligatoriedad de ejercer el voto.

Los medios de comunicación o la opinión pública, nos da a diario una imagen de Venzuela, ¿es cierta?

-Los dueños de los medios de comunicación son grandes empresas con importantes intereses en Venezuela. Tienen gran interés en desestabilizar para hacerse con el control de los recursos del país. Un ejemplo de manipulación sangrante lo tenemos en ETB, al ser una cadena pública, controlada por el PNV y con uno de sus referentes con importantes activos en Venezuela, aunque en su declaración de bienes únicamente declare un piso, un garaje y unas cuentas con cantidades que no concuerdan con su recorrido político. Basta escuchar las palabras de la corresponsal durante el Teleberri y compararlas con sus opiniones en Twitter para darse cuenta de las presiones que existen.

¿Se pasa hambre en Venezuela? ¿Existe seguridad en las calles?

– En Venezuela se aseguran los derechos más básicos de sus ciudadanos. Las cajas CLAP aseguran la alimentación de la población más desfavorecida. El relato del hambre es difícilmente creíble en un país tan fértil. En cuanto a la seguridad, y teniendo la experiencia de haber trabajado durante un tiempo en México, mi impresión es que hay mayor respeto por la vida. Afortunadamente, no existen conflictos relacionados con las drogas. Con algunas precauciones básicas, se puede pasear tranquilamente por las calles.

¿Qué es lo que más te ha chocado de esta estancia?

-La perfección del sistema electoral. El hecho de que haya autentificación biométrica, se vote electrónicamente, que haya comprobante físico y que todo sea auditable por cualquiera que lo solicite durante los meses siguientes a las elecciones. Todo esto me ha fascinado. Es un ejemplo de las injusticias que se cometen con Venezuela, a la que se la ataca hasta cuando es la mejor del mundo en algo.

¿Volverías a Venezuela?

-Sin duda, además animo a todos a que lo hagan, a que superen los miedos infundados. Si lo hacen, descubrirán un país generoso y acogedor, con gran legado histórico, cultural y paisajes únicos.