Nota de prensa

D´Museoa, Museo Diocesano de San Sebastián expone a partir de hoy su Belén Napolitano. El Belén es fruto de más de 10 años de trabajo artesanal de Mari Carmen Alonso Pimentel, quien ha realizado las más de 220 figuras, siguiendo la forma de trabajar del siglo XVIII, y la Asociación Belenista de Gipuzkoa, que ha realizado la magnífica escenografía donde se ubican las figuras.

El Belén Napolitano, alcanza todo su esplendor en Nápoles en la segunda mitad del siglo XVIII. Se caracteriza por su espectacular escenografía y la variedad y expresividad de las escenas, dotadas de un alto grado de realismo.

La escenografía reproduce las calles y plazas de la ciudad de Napoles, creando, junto al fondo pintado, un marco perfecto a disposición de las figuras.

El Misterio situado en la parte alta de la ciudad, entre las ruinas de un templo clásico, es una referencia a los descubrimientos arqueológicos de Herculano y Pompeya en el siglo XVIII. Este, se acompaña de una multitud de personajes como pastores, vendedores ambulantes y representantes de los diferentes oficios, burgueses y nobles, músicos y danzantes…

Las figuras son resultado de un exhaustivo conocimiento tanto de las características y particularidades del Belén Napolitano como de 10 años de trabajo. Se caracterizan por ser bastante grandes y articuladas. Las cabezas –llamadas ¨testinas”- manos y pies, son de barro modelado a “palillo” y cocidas en horno a alta temperatura. Debe cuidarse especialmente el realismo de unos rostros que representen de forma verosímil a personajes de toda edad y condición, con diferentes fisonomías y caracteres. La expresividad es esencial
para dar vida individual a cada uno de ellos.

Algunas figuras como los angelitos o los mendigos van desnudas, lo que presenta una dificultad añadida al tener que modelar el cuerpo entero.

Los cuerpos se hacen con un armazón de alambre cubierto de estopa y atado con cordel. Esto permite articular las figuras para que adopten los movimientos y las posturas más convenientes según su ocupación.

El vestuario, excepto el Misterio, los ángeles y los Reyes Magos, responde a la moda de esa época y se ajusta en cuanto a modelos y tejidos a los distintos estamentos sociales de cada figura. Para que resulten creíbles se han
empleado, en la medida de lo posible, telas antiguas de tejidos naturales y que parezcan usadas, lo cual ha supuesto una ardua labor de búsqueda.

Una referencia curiosa es la abundante presencia de personajes y de animales exóticos, como pavos reales, monos o papagayos, como reflejo de la fascinación que en el siglo XVIII se tiene por el lujo y el misterio de Oriente, asociado a los Reyes Magos.

Los Belenes Napolitanos además de recoger la escena religiosa de la Epifanía, hacen un recorrido por la Nápoles del siglo XVIII, mostrando la vida cotidiana de la ciudad, sus diferentes oficios y clases sociales. Estas características se ven reflejadas, por ejemplo, en las vestimentas y actitudes de los diferentes personajes. En definitiva, desde hoy podemos viajar al Nápoles del siglo XVIII sin salir de Donostia.

BELÉN NAPOLITANO:
FIGURAS: MARI CARMEN ALONSO PIMENTEL
ESCENOGRAFÍA: ASOCIACIÓN BELENISTA DE GIPUZKOA
CELAJE (FONDO): LUCÍA FERMÍN
MUSEOGRAFÍA: MBR EXPOSICIONES
LUGAR: D´MUSEOA. MUSEO DIOCESANO DE SAN SEBASTIÁN (Calle 31 de agosto, 46)
HORARIO: DE LUNES A VIERNES: 10:30 H – 14:30 H / 17:00 H – 19:00 (SÁBADOS HASTA LAS 18:00).
DOMINGOS CERRADO