Nota de prensa

Elkarrekin Podemos – IU de Donostia, en el aniversario de la adquisición por parte del fondo buitre Azora de los 320 inmuebles que eran propiedad de Inmobiliaria Vascongada, registra una interpelación al Alcalde Eneko Goia ya que esta oprecación “ ha afectado a las condiciones de los contratos de alquiler, vulnerando
la estabilidad residencial de las personas inquilinas y, en consecuencia, su proyecto de vida en la ciudad”.

Haizea Garay, concejala del grupo Elkarrekin Podemos – IU de Donostia ha registrado esta mañana de jueves una interpelación al Alcalde Eneko Goia en la que reclama al gobierno municipal su intermediación con el fondo buitre Azora. El objetivo de la misma es garantizar la estabilidad de las personas inquilinas, de manera que Azora formalice nuevos contratos a medida que vayan venciendo los actuales manteniendo alquileres asequibles.

Cuando se cumple justo un año de la adquisición de 320 viviendas por parte del fondo buitre Azora, desde esta formación han querido recordar que en el momento de la adquisición el Alcalde Eneko Goia mantuvo contacto con Azora quien se comprometió a “continuar con la política mantenida por Inmobiliaria Vascongada”. Sin embargo, las denuncias del colectivo vecinal afectados por Azora demuestran la inestabilidad que ha generado esta adquisición en las personas inquilinas.

Tal y como denuncian, a los contratos que van venciendo se les está aplicando la Tácita Reconducción, esto es, la prórroga mes a mes de los contratos finalizados, práctica que según el artículo 6.4 del Código Civil, se trata de un Fraude de Ley, además de que incumple la LAU vigente, la cual establece para grandes tenedores que la duración de los contratos ha de ser de siete años más otros tres de prorroga.

Esta situación provoca una grave inestabilidad en las personas inquilinas ya que esta práctica puede provocar desalojos express o subidas abusivas en la cuota del alquiler. En estos momentos hay un total de doce familias cuyos contratos están en tácita reconducción y es más que probable que a lo largo de este año incremente el número de afectadas.

A la sensación de inseguridad se añade el hecho de que Azora mantiene una docena de viviendas vacías desde hace un año. Ante este hecho, Garay va a solicitar al Alcalde que interceda con la parte propietaria, esto es, el fondo buitre, para que ponga las viviendas vacías de nuevo en alquiler. “Es necesario hacer frente al grave problema habitacional que hay en la ciudad y la entrada de fondos buitre no hace más que agravar la actual situación”.