Nota de prensa

Recientemente el Alcalde Goia “ha rescatado” la idea de construir un complejo , que entre otras actividades, contempla la creación de una zona para la práctica del surf mediante la generación de olas artificiales en la zona de Antondegi gaina , entre el polígono 27, Martutene y Petritegi .

Decimos “rescatar” porque este “proyecto-sonda” lleva desde el 2017 saliendo a la opinión pública periódicamente.

El que ahora el Alcalde insista en este proyecto tampoco es casualidad, a los 15 días de retirar un proyecto similar en Donibane Lohitzune , entre otros motivos por la fuerte oposición ciudadana recibida, casi 70.000 personas han firmado contra dicho proyecto, una de las empresas retoma la idea de instalarse en Donostia, con el beneplácito del Alcalde.

Desde EGUZKI queremos manifestar nuestro rechazo a este descabellado proyecto por los siguientes motivos:

a) No tiene sentido crear un complejo de olas artificiales en una ciudad que cuenta con las suficientes olas naturales para la práctica del surf.

b) No es lógico construir un lago artificial a 2 Km. de la línea de costa para una práctica deportiva que se realiza en el medio natural.

c) No es sostenible ocupar 10 Ha. de terreno natural, rural y agrícola para construir una atracción turística de alto standing. ¿Quiénes van a surfear pagando 30 o 40 euros la hora, pudiendo hacerlo de manera gratuita y natural en el mar?

d) Donostia tiene que poner freno a la continua urbanización del medio natural. Transformar un espacio de valor paisajístico, ornitológico y de utilidad agrícola, como todavía es Antondegi gaina, va en contra de todos los principios de sostenibilidad y preservación del medio.

e) Los complejos de olas artificiales significan un derroche de agua dulce, un bien escaso a preservar, en el que se malgastarán millones de litros para un ocio no necesario, un volumen de agua superior al de 10 piscinas olímpicas, con su correspondiente huella ecológica.

Otro tanto ocurrirá con la energía eléctrica necesaria para crear las olas y alimentar los establecimientos anexos.

Algo que se evita surfeando en el mar.

f) El Alcalde ha dejado entrever que las obras correrían a cuenta de los contribuyentes donostiarras – Ayuntamiento- para posteriormente licitar en concurso la explotación del complejo. En plena crisis económica, sanitaria y laboral ¿Cómo se puede plantear tamaño desatino? ¿Un centro de olas artificiales cabe dentro de las políticas de reactivación y rescate social?

¿El Ayuntamiento no ha aprendido todavía de los fracasos del campo de golf y de la plaza de matar toros en Illunbe?

¿Necesitamos los donostiarras embarcarnos en otro proyecto abocado al fracaso? Se habla de 12 millones de euros.

Escudarse en los miles de practicantes del surf para avalar un proyecto innecesario, insostenible y con cero posibilidades de salir adelante no nos parece serio.

Surfrider Europa hace tiempo que rechaza estos parques de olas artificiales por su insostenibilidad , por su tufo a negocio particular y porque se desnaturaliza una de las claves del surf, la práctica deportiva en un ambiente natural de manera respetuosa.

Es por ello que desde EGUZKI invitamos al Alcalde a que vuelva a guardar en el cajón este “proyecto” de Antondegi, y a ser posible lo cierre con llave para siempre. Donostia no necesita olas artificiales, bastante tiene con las naturales.