Nota de prensa

  • Las instituciones vascas consideran la internacionalización empresarial una política de país basada en la competitividad y rentabilidad de las empresas vascas, pero que deja de lado criterios como el desarrollo humano, equitativo y sostenible.
  • La ausencia de coherencia entre las dos principales políticas exteriores -internacionalización empresarial y cooperación al desarrollo- provoca que la primera frene o anule los avances logrados por la segunda en la lucha contra la pobreza y las desigualdades.
  • Realizan propuestas para que las políticas públicas se basen en principios éticos, de interés general y de sostenibilidad; y prioricen la defensa de los derechos humanos y el bienestar de las personas.

La Coordinadora de ONG de Desarrollo de Euskadi, red que agrupa a 79 ONG vascas que trabajan en cooperación internacional, ha realizado junto a Paz con Dignidad-Observatorio de Multinacionales en América Latina la investigación Coherencia de políticas para un desarrollo sostenible. Señas de identidad de la política de internacionalización empresarial en Euskadi.

El objetivo de este trabajo es analizar el periodo 2017-2019 para conocer el enfoque, los agentes y los instrumentos que actúan en la política de internacionalización empresarial de las instituciones vascas (gobierno autonómico y diputaciones forales) y evaluar su grado de coherencia con el enfoque del desarrollo humano sostenible. “Pretendemos valorar si la política de internacionalización empresarial está o no contribuyendo a favorecer el bien común, la igualdad, la sostenibilidad, la participación y los derechos humanos en Euskadi y en los países donde operan las empresas vascas, tal y como se comprometió el lehendakari Urkullu en la presentación del Marco de referencia para la coherencia de políticas para el desarrollo en el País Vasco en 2016”, aseguran desde el colectivo.

Las políticas de cooperación al desarrollo de las instituciones contribuyen a erradicar la pobreza y las desigualdades en los países empobrecidos en ámbitos como la educación, la salud, la lucha contra el hambre, la igualdad, el fortalecimiento institucional o las infraestructuras. Sin embargo, recuerdan que para mejorar el impacto de esta política es necesario que el conjunto de acciones de un gobierno estén alineados con los objetivos de desarrollo humano, equitativo y sostenible y la lucha contra la pobreza y las desigualdades, “para que ninguna intervención frene o anule los avances logrados desde la cooperación”, como señala la Ley Vasca de Cooperación para el Desarrollo de 2007”, recuerdan.