Nota de prensa

Recientemente, el grupo municipal de EH Bildu de Donostia hicimos pública una declaración en la que pedíamos un cambio de rumbo para 2021, ya que el modelo de ciudad de Donostia se encuentra inmerso en una profunda crisis.

Y es que la pandemia ha afectado muy duramente al modelo socio-económico de Donostia, más que a las ciudades de alrededor, intensificando los desequilibrios y tendencias negativas que venían de antes. Por ello, creemos que el debate presupuestario de este año tiene carácter estratégico. Es decir, no estamos ante un
presupuesto más.

Estamos inmersas en una crisis sanitaria, social y económica sin precedentes, que ha dejado en evidencia, entre otras cuestiones, las graves carencias que tiene este modelo de ciudad en el ámbito de los cuidados, se han incrementado las desigualdades entre los barrios y se ha visto que nos estamos quedando atrás en las medidas urbanas contra el cambio climático. Por eso, las Cuentas de este año deben servir para corregir el rumbo que lleva Donostia en estos ámbitos y para afrontar los grandes retos que tenemos como sociedad y como ciudad.

A la espera de conocer las partidas concretas que, al parecer, en breve presentará el Gobierno municipal, tenemos que decir que hasta ahora no nos han dado motivos para pensar en que vaya a haber un cambio de rumbo de las políticas municipales. Más bien al contrario, vemos al Gobierno de Eneko Goia tropezando una y otra vez en las mismas piedras: visión centralista y centralizadora de Donostia, apuesta ciega por proyectos
faraónicos y anti-ecológicos, mirando para el otro lado ante el aumento de las desigualdades, etc. Y todo ello, además, con ausencia total de diálogo con nadie que no piense como el Gobierno.

Sin embargo, desde EH Bildu queremos insistir en nuestra demanda de cambio de rumbo y, por eso, pedimos al alcalde Eneko Goia que esté a la altura del momento de crisis que padecemos y que desista de presentar un proyecto presupuestario continuista.

Desde nuestro grupo municipal creemos que es tiempo para acordar unas bases mínimas compartidas para 2021, pero también a medio y largo plazo. Nosotras lo tenemos claro: en esta situación de crisis es clave reforzar lo público y el trabajo digno.

En primer lugar, nadie entendería que el Gobierno renunciara a fortalecer el sistema público de cuidados. Durante esta pandemia hemos visto las graves carencias del modelo actual, las nefastas consecuencias de la privatización, la precariedad laboral que padecen las trabajadoras del sector, etc. Donostia necesita un nuevo sistema de cuidados y este presupuesto debe suponer el primer paso en ese camino.

En segundo lugar, se deben de priorizar las intervenciones en los barrios y dejar de un lado el modelo centralista por el que todos los proyectos de ciudad están pensados por y para el Centro. Donostia son los barrios y hay que atender a las necesidades económicas y sociales de cada comunidad.

Y en tercer lugar, esta ciudad debe dar un paso al frente en la lucha contra el cambio climático. No puede ser que esta legislatura no se puedan realizar intervenciones de calado y que todo quede a expensas de la puesta en marcha de la pasante del metro, allá por 2024.

Además, estamos convencidas de que un cambio de rumbo hacia un modelo donde se prioricen los servicios públicos frente a los privados y en el que se prioricen proyectos económicos tractores en los barrios, revertirá en más y mejor empleo y en una ciudad más socialmente cohesionada.

En definitiva, la situación es excepcional y la respuesta presupuestaria también debe ser excepcional. Se equivocará Goia si piensa que estamos en la recta final de la pandemia, y que la ciudad va a volver a ser la misma de antes de la llegada del Covid. Por un lado, porque los datos de ayer mismo demuestran que, lamentablemente, la crisis sanitaria todavía se va a alargar y, por otro lado, porque nada va a ser igual que antes de la pandemia.

No hay alternativa: esta ciudad debe cambiar de rumbo y el proyecto presupuestario para 2021 de ser el primer paso en ese camino.