Nota de prensa

Podemos, para pedir que no se recorten plazas y recursos cuando más se necesitan.

A día de hoy, en Donostia hay más personas que nunca viviendo en la calle; son datos objetivos que reconoce el propio Gobierno municipal. El frío del invierno y las limitaciones sanitarias derivadas del Covid-19 han desbordado los recursos existentes dejando en evidencia la falta de previsión del Gobierno de Eneko Goia. Es decir, la gestión de esta cuestión ha sido peor que nunca, precisamente cuando más recursos que nunca se necesitaban.

En primer lugar, desde EH Bildu vamos a solicitar en el pleno del jueves que se dé una solución las personas que viven en la calle desde que fueron desalojadas del Infierno y que se les deje de acosar por parte de la Guardia Municipal. Tal y como han explicado la Red de Atención Ciudadana de Donostia y un grupo de vecinos y vecinas de la Parte Vieja, desde hace aproximadamente dos meses muchas de estas personas pasan la noche en los arcos de la Plaza de la Constitución. Y gracias a estos colectivos, cada noche pueden acceder a una cena caliente, mantas y abrigos.

A mediados de diciembre, estas personas recibieron la primera “invitación” para abandonar el lugar por parte de la Guardia municipal. La mayoría se refugiaron en los soportales de la Concha, pero debido al temporal decidieron volver a la Plaza de la Constitución, donde han seguido siendo acosados por la Policía Municipal.

De hecho, desde el propio Gobierno confirman que la Guardia Municipal ha realizado 150 intervenciones con personas que viven en situación de calle y que las sanciones económicas son un procedimiento administrativo habitual.

En estos días de crudo invierno, las personas que viven en la calle se encuentran en una situación muy vulnerable. Pedimos al alcalde Goia que, para dar una solución real a este grave problema, mande a más Técnicos de bienestar social, en lugar de enviar a más policías.

Y en segundo lugar, en el pleno del jueves vamos a denunciar, en esta ocasión de la mano de Podemos, que no se han habilitado recursos para superar la limitación de 20 personas que exigen los protocolos del Covid-19 para el servicio Ate Irekiak.

Recordamos que este servicio nunca ha tenido limitación de plazas, pero ahora, cuando más se necesitaba, se ha recortado a 20 las plazas sin dar más soluciones a las personas que más lo necesitan.

Además, se han producido episodios de descordinación entre los diferentes servicios municipales que han provocado que ni siquiera se cubrieran esas 20 plazas en plena ola de frío.

El servicio de Puertas Abiertas es un servicio pensado para estancias temporales nocturnas que se abre cuando se anuncian condiciones meteorológicas especialmente duras. En 2019 se abrió cuatro noches en enero y febrero. Durante esos días fueron 83 las personas que utilizaron el servicio. Hasta ahora este servicio se ubicaba en Abegi Etxea, pero debido a la pandemia este año se ha decidido ubicarlo en UBA para poder
mantener las medidas de seguridad.

Esta mala gestión del Gobierno municipal de Eneko Goia contrasta con las medidas extraordinarias que han puesto otras administraciones, por ejemplo, el Ayuntamiento de Errenteria, que ha decidido mantener abierto un albergue permanente del 15 de diciembre al 15 de marzo, sin limitación por temperatura.

En cuanto al cambio de ubicación del centro Hestia anunciado la semana pasada a bombo y platillo por el Gobierno municipal, por un lado hay que decir que no aporta más plazas, ya que simplemente van a pasar las del local a San Bartolome a la nueva ubicación de Jai Alai. Y, además, hay que recordar que el Centro de Día Hestia inició su actividad en 2015 bajo el gobierno de Bildu. Era un servicio de atención diurna para
personas sin hogar con 20 plazas. En aquella época no era obligatorio habilitar un centro de día, pero fue voluntad política ponerlo en marcha. En cambio, en el 2016 (con Goia de alcalde) ya se estableció la obligación legal poner un centro de día y el PNV se encontró con el proyecto en marcha pero con la obligación de mejorarlo y poner más servicios. Sin embargo, desde el 2016 esta mejora del centro de día ha sido retrasada
año tras año. En el 2020 también estaba presupuestado y se retrasó con la excusa del Covid. Es decir, año tras año han vendido la apertura del centro de día nuevo cuando ni es nuevo ni suma ninguna plaza.
Una vez más, son patentes las contradicciones entre lo que dice y hace el Gobierno Municipal. Y es que la realidad es que ante situaciones de gran vulnerabilidad, está optando por un modelo de gestión “policial” en lugar de social. Además, en estos tiempos en los que más se necesita protección social, se está utilizando la excusa del Covid para recortar plazas y recursos.