Nota de prensa

Las ONG de desarrollo vascas constatan que la pandemia genera graves desigualdades en los países más vulnerables y que frena los avances de décadas en la erradicación de la pobreza y la defensa de los derechos humanos.

  • El trabajo solidario de las ONGD durante décadas apoyando a poblaciones muy vulnerables ha contribuido a paliar las consecuencias de esta crisis sanitaria.
  • Reparto de alimentos y de material de prevención, apoyo sanitario y atención a las personas más vulnerables centran la actuación de la cooperación vasca en un año de pandemia.
  • Apelan a los países de altos ingresos a no acaparar vacunas y tratamientos para que sean accesibles a países con menos recursos.

Cuando se cumple un año de pandemia mundial, la Coordinadora de ONG de Desarrollo de Euskadi, que agrupa a 79 ONG vascas que trabajan en cooperación internacional, ha elaborado el informe El impacto de un año de pandemia en los países vulnerables donde actúa la cooperación vasca (adjunto). En él, hacen balance de los efectos de esta emergencia en los países empobrecidos, de la respuesta solidaria dada desde Euskadi y del trabajo de las ONG de desarrollo (ONGD) para paliar sus consecuencias. Este trabajo ha sido elaborado con informaciones de organizaciones, cooperantes y personal local (disponible contactos de cooperantes vascas/os).

Este documento refleja que la pandemia golpea con fuerza en países de África, Asia, Centroamérica o América del Sur, donde previamente ya se enfrentaban graves problemas económicos, medioambientales, sanitarios, educativos o conflictos armados, entre otras vulneraciones de derechos humanos. Esa situación de vulnerabilidad ha condicionado y limitado la respuesta a la emergencia. Además, esta pandemia ha evidenciado carencias en los países empobrecidos donde la cooperación vasca ya intervenía con anterioridad y sobre las cuales las ONGD llevan tiempo alertando.

La cooperación al desarrollo, parte de la solución

Este balance constata que el trabajo de las ONGD vascas durante estos 12 meses y el de décadas atrás ha contribuido a paliar las consecuencias de esta crisis. “Gracias a la cooperación vasca, a las ONGD y a la solidaridad de nuestra sociedad estamos pudiendo amortiguar esta emergencia y contribuimos a que la vida de miles de personas en situación muy vulnerable mejore y se garanticen sus derechos humanos”, recuerdan.