Nota de prensa

El pasado día 14 de abril, EH Bildu propuso públicamente al Ayuntamiento de Donostia organizar un acto de reconocimiento institucional a las 7 personas que murieron a manos de la Guardia Civil el 27 de mayo de 1931. La propuesta fue llevada a la Comisión municipal correspondiente el pasado 19 de abril, pero el Gobierno municipal no adoptó ningún compromiso ni ha hecho aún ninguna valoración al respecto.

Por el contrario, hemos podido constatar cómo esta iniciativa ha tenido una gran acogida entre la ciudadanía donostiarra. Muchas personas nos han reconocido que no tenían constancia de este suceso, a pesar de ser una de las mayores masacres de trabajadores producidas en Euskal Herria. Incluso, algún familiar de las víctimas de la masacre se ha puesto en contacto con este grupo municipal para interesarse por los resultados de nuestras gestiones.

Desde EH Bildu pensamos que el 90 aniversario de la masacre de Ategorrieta es un momento inmejorable para mostrar el respeto que se merecen estas víctimas, trabajadores del puerto de Pasaia que luchaban por mejorar sus paupérrimas condiciones laborales. En ese sentido, proponíamos al Gobierno municipal que, mediante el acto de recuerdo, también se reconocieran y pusieran en valor las luchas obreras que se han desarrollado en Donostia y su entrono a lo largo de las décadas. Y es que sin aquellas luchas sindicales y sociales, y las que se llevan a cabo hoy en día, no podríamos hablar hoy del nivel de protección social y de los derechos laborales que tenemos.

Se trata ésta de una parte de la historia de nuestra ciudad que es olvidada deliberadamente por aquellos sectores que defienden un modelo de ciudad centralista y elitista. Según estos sectores, la fuente de riqueza principal de Donostia ha sido, desde la Belle Epoque, el turismo de alta gama y la especulación inmobiliaria. Muy al contrario, las luchas obreras han sido y siguen siendo una de las principales señas de identidad de la sociedad donostiarra y una de las
principales razones que han generado las condiciones de vida relativamente mejores que disfrutamos en Donostia, Gipuzkoa y Euskal Herria.

Con estos objetivos, e independientemente de lo que finalmente decida este Gobierno municipal al respecto, EH Bildu ha organizado una serie de actos de divulgación, recuerdo y homenaje.

Actos programados
Bajo el titulo “Ategorrietako sarraskia: Herri iragan desorosoa / 90 aniversario de la masacre de Ategorrieta: Un pasado incomodo”, y de la mano de Josetxo Otegi, EH Bildu ha organizado dos charlas en torno a este poco conocido suceso.

La primera cita será en Altza, este próximo lunes día 10 de mayo, a las 19:00 en Tomasene Kultur Etxea. Y la segunda será el día 26 de mayo, víspera de la masacre, en la Cripta de la c/ San Jerónimo de la Parte Vieja, también a las 19:00.
El mismo día 27 de mayo, EH Bildu homenajeará a las víctimas de estos dramáticos sucesos en

Ategorrieta, mediante un sencillo acto.
Y en el transcurso de la marcha ciudadana que EH Bildu ha convocado para el día 30 de mayo, bajo el lema “Ekialdean bizi eta lan. Acabemos con las desigualdades entre barrios”, también tenemos previsto realizar algún gesto de respeto a las víctimas de la masacre de Ategorrieta.

Masacre de Ategorrieta
Este año, el 27 de mayo de 2021, se cumplen 90 años de la muerte a tiros de siete trabajadores a manos de la Guardia Civil en Ategorrieta. La 2ª República cumplía un mes escaso y el conflicto entre pescadores y armadores de Pasaia provocó que desde abril los trabajadores estuvieran en huelga. Ese día se convocó una manifestación para ir al centro de Donostia a informar a la sociedad sobre la gravedad de su situación.

Iban manifestándose desde Pasaia a Donostia, coreando los lemas “Queremos pan para nuestros hijos” y “Libertad para nuestros compañeros”. En el Alto de Miracruz se encontraron con un destacamento del Ejército, y los manifestantes les comunicaron que venían en son de paz. Los soldados les dejaron pasar pero les avisaron de que más adelante estaba la Guardia Civil. Al llegar a Ategorrieta, la Guardia Civil dio un par de avisos, pero la manifestación tenía toda la intención de seguir adelante.

La respuesta fue empezar a disparar. La masacre fue brutal y los vecinos y vecinas de la zona comenzaron a atender a las personas heridas en los portales de las casas, y fueron trasladándolas en coches particulares y ambulancias llegadas posteriormente a los hospitales y casas de socorro.

El recuento de víctimas mortales y personas heridas sigue siendo inexacto, pero según los datos recogidos, en el transcurso de actuación de aquel día la Guardia Civil mató a 7 trabajadores y más de 30 personas resultaron heridas.