Nota de prensa

Coincidiendo con el Día mundial del Reciclaje, la coalición de izquierdas reclamó ayer en la Comisión de Desarrollo y Planificación del Territorio del ayuntamiento donostiarra medidas efectivas para incrementar la reducción y reutilización de materiales. Considera que los avances en esta materia por parte del gobierno municipal son “claramente insuficientes”.

Haizea Garay, concejala del grupo municipal Elkarrekin Donostia (compuesto por Podemos, Ezker Anitza-IU y Equo-Berdeak), ha solicitado en la Comisión de Desarrollo y Planificación del Territorio que se implante un sistema de Depósito, Devolución y Retorno de Envases (SDDR) en la ciudad para conseguir mejorar las tasas de recogida selectiva de residuos.

Desde Elkarrekin Donostia explican que dentro de los objetivos marcados por la Unión Europea se encuentra la reducción de residuos municipales en al menos el 55% para el año 2025, y Donostia está muy lejos de alcanzar esa cifra. Garay señala que teniendo en cuenta los datos de reciclaje actuales y el volumen de envases que se generan, “es preciso buscar soluciones para aumentar las tasas de recogida selectiva, el reciclaje y la reducción de residuos que se generan para responder al reto de la emergencia climática”.

La edil recuerda que en la Declaración de emergencia climática realizada por el ayuntamiento, en materia de economía circular, se marcaron como objetivos: alcanzar un 64% de recogida selectiva en 2025; reducir la generación de residuos en un 10% sobre el total de 2010; e impulsar decididamente la reducción del uso del plástico. Sin embargo, “una gestión adecuada de los residuos que se generan en el marco de una emergencia climática requiere de medidas de mayor calado y de unas políticas medioambientales más comprometidas que las actuales”, añade Garay.
Por este motivo, en la jornada de ayer desde Elkarrekin trasladaron la propuesta de implantación de este sistema de gestión de envases y, a pesar de la buena recepción por parte de la concejala de Ecología, la coalición seguirá insistiendo en la adopción de medidas, porque, tal como señalan desde el grupo, la adopción de este Sistema Depósito, Devolución y Retorno de Envases (SDDR) ya fue propuesto la pasada legislatura desde Irabazi Donostia (Ezker Anitza-IU y Equo-Berdeak), concretamente a principios del 2016, pero “han pasado cinco años desde que se hiciera esta propuesta y no se ha hecho nada desde entonces”. En palabras de Garay, “de hecho, no se han dado avances significativos durante las dos últimas legislaturas. Se llenan la boca con buenas palabras pero a la hora de actuar vemos medidas que llegan tarde y son de cara a la galería, además de tener un efecto muy limitado”.
Desde la coalición de izquierdas consideran “imprescindible dar pasos para reducir los residuos, maximizar su recuperación y sensibilizar a la población y a los agentes comerciales y económicos, para contribuir a avanzar en objetivos de prevención de la contaminación, de evitar el agotamiento de recursos y el cambio climático, potenciando una distribución y un consumo responsables”. Por ello Garay ha propuesto abrir el debate para plantear como sistema general para los envases de las bebidas más consumidas el sistema de retorno, promoviendo, al mismo tiempo, los envases reutilizables y aquellas medidas encaminadas a reducir los residuos.

La respuesta dada ayer en comisión por el gobierno ha sido que “son políticas muy interesantes y que las tienen que explorar”, cuando es una realidad extendida en múltiples ciudades a lo largo de Europa, ha recordado Garay. Concretamente está ya funcionando con éxito en más de 40 países y regiones del mundo (entre ellos, Alemania y Dinamarca) y los datos ofrecidos tras su implantación hablan de los beneficios que ha aportado este sistema: es un 60% más barato que los sistemas integrados de gestión (SIG) por envase de recogida; no tiene complicaciones técnicas; el 100% de lo reciclado es viable y utilizable, entre otros. El aumento del 10% de las botellas retornables reduciría en un 40% la contaminación marina por botellas de plástico y, además de reducir y reutilizar envases, genera empleo y dinamiza el comercio local. “Dada la situación de emergencia climática mundial consideramos imprescindible plantear propuestas alternativas como ésta que permitan mejorar las tasas de recogida selectiva de residuos y que, a su vez, contribuyan al bienestar y salud de la ciudadanía, así como al cuidado del medioambiente ”, concluye Garay.