Nota de prensa

● Araneta propone fomentar de forma segura la actividad en interiores con la implantación de medidores de CO2,
además de medidas medioambientales, culturales y económicas “para que la recta final de la pandemia no se
nos haga larga y nos desfondemos por el camino”.

● La coalición defiende una tasa medioambiental a las grandes superficies comerciales que revierta en el pequeño comercio.


El grupo municipal de Elkarrekin Donostia ha presentado una moción de control para que la ciudad cuente con un plan para afrontar el final de la pandemia y reactivar social, económica y emocionalmente San Sebastián.

Según ha explicado Aitzole Araneta, portavoz del grupo, el plan no solo busca controlar la propagación del covid, sirve
fundamentalmente “como punto de partida que marque el camino de lo que queremos que la ciudad sea cuando todo esto pase”.

La portavoz del grupo progresista ha criticado la falta de iniciativa del Gobierno en este sentido y ha declarado que “no nos podemos dejar llevar por la inercia” y que hay que “acelerar para salir de esta crisis con una ciudad lo mejor preparada posible para afrontar todos los retos de futuro que nos quedan por delante”.

En ese sentido, Araneta ha desgranado las medidas propuestas por Elkarrekin Donostia, como por ejemplo, la implementación de medidores de CO2 en interiores que “podría ser una forma de solucionar el problema que tienen algunos bares, por ejemplo los de la parte vieja, que no tienen la posibilidad de poner terraza en el
exterior”.

También han defendido la instalación de un contenedor de mascarillas, ya que el impacto que este nuevo residuo está
generando en el medio ambiente es una realidad y de aquí al final de la pandemia todavía se usarán millones en Donostia. Otro de los aspectos que ha subrayado Araneta es la planificación de las actividades de ocio y cultura durante el verano. “Donostia tiene un potencial enorme para este tipo de eventos, podría buscarse una
manera de que sean al aire libre, que se hagan de una manera segura y que además estén orientadas a las diferentes personas de la ciudad. Siempre haciendo caso de las indicaciones de los expertos y
de las autoridades sanitarias y haciéndolo con seguridad, pero teniendo una programación que sirva para activar de una manera más emocional a la ciudad y que permita aliviar esa llamada fatiga pandémica que después de más de una año ya nos está pesando a todas”.

Por último, Araneta ha señalado que, tras lo conseguido con los acuerdos presupuestarios, es fundamental seguir avanzando en la reactivación de sectores como el comercio local, la hostelería o la vivienda. “Tenemos que seguir poniendo los recursos necesarios para conseguir que Donostia siga avanzando y sea una ciudad mejor que
cuide de las donostiarras”.

Tasa medioambiental
Por su parte, Marta Huarte, edil de Elkarrekin Donostia, ha defendido la necesidad de una tasa medioambiental que equilibre la coexistencia entre grandes superficies comerciales y el pequeño comercio, además de que ayude a la sostenibilidad medioambiental. “El sector del pequeño comercio estaba ya gravemente dañado antes de la crisis sanitaria y a día de hoy afronta una situación límite” ha observado Huarte. “No sólo estamos perdiendo una parte
fundamental del sector comercial sino que la esencia de cada una de nuestras ciudades y pueblos puede desaparecer solapada por las grandes superficies” ha añadido.

Para Huarte, las grandes superficies utilizan un modelo de negocio agresivo y carente de una política ecológica de futuro, al tiempo que fomentan la competencia desleal e impulsan la precariedad laboral. “Es por ello que una manera de comenzar a revertir esta situación puede ser la de impulsar la creación de una tasa de solidaridad
comercial que, desde una perspectiva del impacto medioambiental, grave a las grandes superficies con el objetivo de reinvertir lo recaudado en la adopción de medidas innovadoras que impulsen el comercio local donostiarra”.