Nota de prensa

● Elkarrekin Donostia considera que el Gobierno municipal está retrasando la recuperación de la fosa común de Ulia, la única en la ciudad que queda sin exhumar, y que esta falta de interés junto con otras decisiones recientes en materia de Memoria Histórica pone en entredicho su compromiso real a la hora de dar pasos hacia la justicia, la reparación a las víctimas y las garantías de no repetición.


Haizea Garay, concejala del grupo municipal Elkarrekin Donostia (compuesto por Podemos, Ezker Anitza-IU y Equo-Berdeak), ha planteado en el pleno de hoy la recuperación la fosa de Ulia, una fosa que según un informe preliminar que hizo Aranzadi en 2003 gracias a varios testimonios, entre ellos el del párroco de Mariaren Bihotza,
tiene un emplazamiento conocido concreto.

En el Plan Vasco de investigación y localización de fosas para la búsqueda e identificación de personas desaparecidas durante la Guerra Civil para los años 2015-2020 estaba prevista su intervención, con una prioridad de intervención media, sin embargo, en el listado de intervenciones llevadas a lo largo de los años a través del Instituto de la Memoria, Gogora, la exhumación de la fosa de Ulia se ha calificado como no viable sin haberse realizado ninguna prospección
previa en el lugar. “Sin haberse realizado ninguna intervención no sabemos bajo qué argumentos se estima que su exhumación no es viable, sobre todo cuando se sabe con precisión dónde se encuentra.

Todas las fosas de la ciudad de las que se tiene conocimiento han sido exhumadas menos Ulia”, señala Garay. Ante esta situación desde Elkarrekin Donostia se ha planteado al Gobierno municipal que pida al Gobierno Vasco el cumplimiento del Plan de fosas y se proceda a la recuperación de las posibles personas desaparecidas durante la Guerra Civil que se encuentren en ella. En palabras de la edil: “para avanzar en la recuperación de la memoria
es imprescindible el reconocimiento de la verdad, y por ello hemos reclamado también que en la futura Ley de Memoria Histórica y Democrática de Euskadi se garantice el desarrollo de los Lugares de la Memoria, así como su divulgación, de forma que el ayuntamiento pueda desarrollar un proyecto pedagógico en relación a los Lugares
de la Memoria de la ciudad”. Para la coalición, la declaración de Lugares de la Memoria, la señalización de esos espacios, su reconocimiento y la pedagogía del conocimiento de dichos lugares son acciones básicas para obtener garantías de no repetición.

Asimismo, la coalición de izquierdas ha solicitado exigir una mayor dotación económica al Gobierno Vasco para que los ayuntamientos puedan cumplir con esta futura ley vasca de memoria.

Lamentablemente, el Gobierno del PNV-PSE ha presentado enmiendas a la moción presentada, enmiendas que reducen las cuestiones planteadas por Elkarrekin a solicitar al Gobierno Vasco que remita el Balance de la exhumación de Fosas, balance que es público y en el que además, no existe nada sobre Ulia. “El Gobierno PNV-PSE ni siquiera ha aprobado el ampliar las ayudas económicas dirigidas a los ayuntamientos para desarrollar acciones en materia de
materia histórica, cuando con el presupuesto actual y los 251 municipios que existen en Euskadi, la ayuda resultante sale de media de 547 euros por municipio. Queremos recordar por otro lado, que las señalizaciones de Lugares de la Memoria que se han realizado en Donostia fueron posibles por una enmienda que se aprobó a los presupuestos de 2019 presentada por Irabazi Donostia (coalición formada Ezker Anitza-IU y Equo-Berdeak)“, sostiene la concejala.
La coalición no puede ocultar su decepción ante la inacción del Gobierno en relación a la exhumación de la fosa de Ulia: “18 años más tarde del informe preliminar y 85 después de las desapariciones la responsabilidad es institucional. Son 120.000 los desaparecidos contabilizados en el Estado, pero no podemos olvidar que una parte de ellos están en nuestras cunetas. Y ahí seguirán si las instituciones actuales no mueven ningún dedo para la recuperación de sus
restos”, concluye Garay.