Prentsa oharra

En Donostia, Errenteria, Astigarraga, Irun… La mayoría de los carboneros y herrerillos comenzaron a llevar musgo al interior de las cajas a principios de abril. Trabajan mucho. Algunas capas de musgo son de 5 cm., otras de hasta 20. Sobre la superficie de éstas conforman una semiesfera que forran con lana natural. Al abrir la caja para realizar las inspecciones predominan 2 colores; el verde del musgo en toda la superficie vertical, y el blanco de la lana vegetal en la superficie superior horizontal.

La puesta suele comprender entre 5 y 7 huevos blancos con manchas rojas. Un huevo cada mañana. Al poner el último huevo dan comienzo a la incubación para que las crías nazcan a la vez. 13 días con sus 13 noches dando calor. Asombra que, en un porcentaje alto de las puestas, un huevo sea huero (sin fecundar) y que sea una fuente de energía perdida. Cuando nacen, no han desarrollado los ojos y presentan unos glóbulos oculares prominentes y abultados. El crecimiento es muy rápido debido a los insectos y sus larvas, ricos en proteínas, con que sus progenitores les alimentan. En 20 días se empluman y salen al mundo exterior. Una semana más con los padres para aprender a buscarse la vida y ya son independientes. Algunas pocas parejas, realizan una segunda puesta. A finales de junio finaliza la temporada de cría. Entonces las cajas adquieren un nuevo uso para descansar, dormir o refugiarse del frío y de la lluvia.

La deforestación, las plantaciones de árboles rectos (pinos y eucaliptos) para la obtención de madera y la desaparición de arbolado centenario provoca la falta de oquedades donde muchas aves construyen sus nidos. Las cajas ayudan por tanto a las aves a completar sus ciclos biológicos. Las aves insectívoras, junto a las arañas, desempeñan una función vital dentro de los ecosistemas y funcionan como agentes de la salud y del equilibrio. Se alimentan principalmente
de invertebrados, entre los que se encuentran los insectos. Algunos de estos insectos (sólo algunos) generan plagas que dañan bosques y cultivos y, este tipo de aves, colabora frenando su acción y expansión. Son 31 años (1990 – 2021) el tiempo que el voluntariado llevamos construyendo, manteniendo, limpiando y recopilando datos de las cajas-nido en nuestro entorno. Durante este tiempo y, sin contar los datos del 2021 porque la temporada de cría no ha finalizado, se han realizado 7200 inspecciones y han salido al mundo exterior (restadas las defunciones) 2371 aves.

Klika en YouTube inspección-caja-nido Parkea Bizirik o copia esta dirección https://youtu.be/xJFi2nHoMjs para visualizar el vídeo de 55 segundos de las crías del carbonero común en el monte Ulia de Donostia / San Sebastián.

Sigamos trabajando y extendiendo el mensaje a favor de la Naturaleza.