Nota de prensa

  • Comparten que la cooperación vasca debe actualizarse y adecuarse a nuevos contextos, pero sin obviar los más de 30 años de experiencias solidarias y éxitos impulsados por las ONGD vascas.
  • Las ONGD están realizando propuestas a los partidos políticos y al Gobierno vasco para contribuir a la reflexión y al debate de esa nueva ley, para que Euskadi siga contribuyendo a la construcción de un mundo más justo y solidario y defendiendo los derechos humanos.
  • El 6 de julio, la jornada Cooperar para transformar desgranará las claves de esa nueva cooperación y dará a conocer las posiciones de los partidos políticos ante el futuro de la solidaridad internacional.

El Gobierno vasco ha iniciado los trámites para aprobar una nueva ley vasca de cooperación al desarrollo. La actual fue aprobada en el Parlamento vasco en 2007 y fue el inicio de una serie de normativas posteriores que, de manera más o menos compartida, han definido, construido y potenciado la política de cooperación en las administraciones vascas.

“Somos conscientes de que los desafíos que enfrenta la cooperación vasca en la actualidad son distintos a los de 2007, por lo que compartimos que hay cuestiones y enfoques que han evolucionado y que es positivo actualizar o incorporar. Sin embargo, consideramos que los principales aspectos que se quieren modificar no han sido cuestionados ni por la mayor parte del arco parlamentario ni por el sector de las ONG de desarrollo (ONGD), por lo que deben permanecer en la nueva ley”, mencionan desde la Coordinadora de ONG de Desarrollo de Euskadi, red que agrupa a 81 entidades vascas que trabajan en cooperación al desarrollo. Recuerdan, además, que no se ha realizado una evaluación de ley que se quiere actualizar; una ley, recuerdan, “que insta al Gobierno vasco a destinar el 0,7 % de su presupuesto a cooperación, pero que lamentablemente ha sido sistemáticamente incumplida en los 14 años que lleva en vigor”.

Señalan que, a pesar de las diferencias o matices entre los agentes involucrados en este proceso de actualización, todos parten del consenso y de la voluntad de querer mejorar y apuntalar las políticas de cooperación al desarrollo que tantas vidas transforman. “Las políticas vascas de cooperación, fruto del acuerdo entre instituciones y ONGD, son reflejo de la sensibilidad y la solidaridad de la ciudadanía con la lucha contra la pobreza y las desigualdades, y han sido un referente internacional durante décadas. Debemos seguir en la vanguardia”, advierten.

Por ello, las ONGD, “quienes impulsamos aquella primera ley, también queremos aportar nuestro punto de vista, conocimiento y experiencia al futuro de esta política pública, y así contribuir a que sea una iniciativa consensuada y apoyada por las ONGD y, por ende, de la sociedad civil y de sus valores”, apostillan.