Nota de prensa

Haizea Garay, concejala del grupo municipal Elkarrekin Donostia (compuesto por Podemos, Ezker Anitza-IU y Equo-Berdeak) en el Ayuntamiento donostiarra, exige al Gobierno municipal acabar con el maltrato a la cisne de Plaza Gipuzkoa, a la cual mantienen incubando huevos de yeso durante varios meses para evitar que procree.

La edil de la coalición de izquierdas, Haizea Garay, interpeló el pasado lunes en comisión a la concejala de Ecología por la denuncia que colectivos ecologistas vienen llevando a cabo desde el pasado mes de junio en relación a la sustitución de los cinco huevos que había puesto una cisne en el estanque de la Plaza Gipuzkoa en el mes de abril y que el Ayuntamiento procedió a sustituir por dos huevos de yeso. Desde entonces, la cisne está haciendo un sobreesfuerzo incubando huevos que no van a darle crías, extendiéndose el periodo de incubación, por decisión del Gobierno municipal hasta finales del mes de julio, cuando la media de incubación son 35-40 días hasta que eclosionan. Garay señala que “la única explicación que encuentra a que se decida mantener durante cuatro meses engañada a la cisne es evitar que haga una nueva puesta este año, hecho que denota la perspectiva desde la que actúa el Gobierno municipal”.

En este sentido, la coalición Elkarrekin Donostia ha solicitado al Gobierno municipal acabar con la suplantación de huevos, que se garanticen el bienestar de los animales en la ciudad, y que tomen medidas que permitan mejorar la biodiversidad y la protección de las aves del entorno, porque es una evidencia científica que la situación de emergencia climática declarada en la ciudad está interconectada con la pérdida de biodiversidad. Según Garay, “ambos son fenómenos que parten de un sistema capitalista depredador con la vida y el medio natural”.

En la pasada comisión, la concejala de Ecología justificó el cambio de huevos debido a que, según la concejala, los que puso no eran viables. Sin embargo, después señaló que el espacio en el que están los cisnes es pequeño y no se pueden albergar más animales. Además planteó que la cisne durante la cría se pone agresiva con las personas. Lo cierto es que la justificación utilizada por la concejala refleja que no hay un respeto por los ciclos naturales de los animales y que los utilizan como mero adorno y entretenimiento para las personas. Garay preguntó también sobre la posibilidad de trasladar a estos animales para que puedan estar en su hábitat natural, pero la respuesta recibida por el Gobierno municipal fue la de rechazar que puedan moverse del estanque en donde están.

Garay ha señalado que “resulta del todo inaceptable la nula sensibilidad de este Gobierno municipal por el bienestar animal, y además ha denunciado que no se trata de un caso puntual, porque la propia concejala de Ecología aseguró en comisión que esta práctica de suplantación de huevos no sólo lo han hecho en Plaza Gipuzkoa, sino que lo hacen también con los cisnes que hay en el parque de Aiete”. Por lo tanto, según la coalición de izquierdas, “se trata de una política reiterada de maltrato animal; están sometiendo de forma premeditada a un animal a mantener durante cuatro meses la incubación de unos huevos falsos que no van a darle crías, con el esfuerzo físico que supone para el propio animal; la cisne está incubando día y noche cuatro veces más el tiempo del que debiera, provocando que cada vez está más delgada y exhausta”.

En palabras de Garay, “hay un problema de fondo y es que se usen estos animales con un fin ornamental, con el único objetivo de que se conviertan en un elemento de recreación para las personas, sin que la mayoría sepa el sufrimiento que les genera estar en un lugar encerrados. Además, queremos recordar que a estos animales se les han cortado las alas para evitar que su movilidad sea mayor”.

Garay ha recordado que en las comisiones de este mes ha planteado también la necesidad de proteger la biodiversidad en la ciudad, porque al ejemplo de la cisne se le suman otros muchos que se están dando en la ciudad como, por ejemplo, el de las más de 117 especies de aves amenazadas por la construcción en el ámbito natural de Antondegi de una piscina de olas artificiales; las aves que en pleno periodo de anidamiento y cría han sufrido la asfixia en la Isla por un incendio producido en el mes de mayo; o las dificultades de cría que sufre la única pareja de gavión atlántico en el entorno de Ulia, por el marcado reiterado de la senda de los acantilados de este monte, que dificulta que las aves protegidas del entorno puedan desarrollar sus procesos vitales.